Creer que se tiene suficiente experiencia o que no le tocará enfrentar hielo negro al conducir suele ser el principal factor de peligro de este fenómeno, muy común en el invierno de Estados Unidos.
Cuando las temperaturas caen y las nevadas llegan, uno de los riesgos más subestimados al conducir vehículos es el hielo negro o black ice consistente en una capa extremadamente fina y casi invisible que convierte calles y aceras en superficies altamente resbaladizas.
La Federal Highway Administration estima que una cuarta parte de los accidentes relacionados con el clima ocurren en pavimento helado o nevado, y el National Weather Service advierte que el hielo negro es especialmente peligroso porque suele detectarse demasiado tarde.
¿Qué es el hielo negro y por qué es tan peligroso?
El hielo negro se forma cuando la humedad —ya sea nieve derretida, lluvia ligera, neblina congelada o condensación— se congela en una superficie cuya temperatura cae por debajo de 0 °C (32 °F). Es transparente, delgado y se fusiona visualmente con el pavimento, por lo que:
No es visible a simple vista.
Reduce drásticamente la tracción incluso a baja velocidad.
Puede aparecer en cualquier momento, especialmente al amanecer, en la noche, o en zonas permanentemente sombreadas.
Lugares donde más se forma, según el DOT y el NWS:
- Puentes y pasos elevados
- Curvas poco iluminadas
- Entradas de casas, escaleras y estacionamientos
- Áreas bajo sombra de edificios o árboles
- Pavimento donde hubo filtraciones o deshielo previo
Cómo protegerse en la carretera
Las autoridades de transporte coinciden en que la clave es conducir a velocidad reducida si hay alertas, aumentar la distancia y evitar maniobras bruscas. Pero hay prácticas adicionales que marcan una gran diferencia de seguridad durante el invierno.
1. Antes de conducir
Revise neumáticos y presión de aire
Asegúrese de que la banda de rodadura tenga suficiente profundidad. En invierno, la presión baja con el frío; verifíquela cada semana. Considere neumáticos de invierno o con cadenas si vive en zonas de nevadas constantes.
Limpie completamente el vehículo
Retire nieve y hielo del parabrisas, ventanas, sensores, cámaras y techo.
Use el descongelador antes de arrancar para asegurar una buena visibilidad.
2. Durante la conducción
Usar cinturón de seguridad siempre y revisar el buen estado de las bolsas de aire.
- Conducir a velocidad moderada, evitar aceleraciones bruscas. Frenadas y giros deben ser progresivos.
- Nunca conducir bajo efectos de alcohol y menos aún en invierno
- Deje una distancia de frenado segura respecto al auto de adelante: aproximadamente 100 metros por cada 10 kilómetros extra de velocidad.
Esté atento a señales de hielo negro
- Pavimento que se ve “húmedo” cuando no debería estarlo.
- Zonas donde el termómetro del auto marca cerca de 32 °F (0 °C).
- Brillo irregular en la carretera, especialmente en sombras.
Si ya está sobre hielo negro
El NWS y la AAA recomiendan:
Suelte el acelerador.
No frene bruscamente.
Mantenga el volante recto.
Espere a recuperar tracción antes de intentar girar.
Si el vehículo derrapa: Dirija suavemente hacia el sentido del derrape hasta recuperar control.
Riesgo se debe considerar siempre
El hielo negro no puede eliminarse del todo, pero sí podemos anticiparlo, reconocerlo y reducir sus riesgos.
La preparación, es decir la actitud preventiva, es la herramienta más efectiva para evitar accidentes en los meses más fríos.
Con precaución, práctica y las recomendaciones de las autoridades de seguridad invernal, es posible disfrutar del invierno sin poner en riesgo la integridad de tu familia, clientes o empleados.













