Arnold Ciego, migrante guatemalteco y presidente de la Asociación Hijos de Lívingston, participó en reunión del Cuacus Hispano del Congreso de Estados Unidos, dedicada a escuchar a la comunidad afrolatina.
Desde el Congreso estadounidense, líderes de comunidades afrolatinas, incluyendo al pueblo Garífuna ( los Garínagu) de Centro América, reclamaron visibilidad estadística y reconocimiento pleno para garantizar derechos, recursos y representación, a través de la participación de Arnold Ciego, presidente de la Asociación Hijos de Lívingston, de Nueva York.
De cara al Censo de Estados Unidos 2030, comunidades garífunas alzaron la voz desde el Congreso para exigir ser reconocidas y contadas como pueblo garinagu, una demanda clave para asegurar planificación pública, asignación de fondos y protección de derechos. “Lo que no se nombra en el Censo no se planifica, no se financia y no se protege”, fue una de las ideas centrales del encuentro.
Ciego: "Más que cifras son recursos y derechos"
La exigencia se planteó el 6 de febrero de 2026, durante la primera Mesa Redonda Afrolatina del Congressional Hispanic Caucus (CHC), realizada en el marco del Mes de la Historia Negra. La actividad fue liderada por el congresista Adriano Espaillat (NY-13), presidente del CHC, en coordinación con el Caucus Garinagu, presidido por el congresista Ritchie Torres (NY-15), ambos representantes de Nueva York.
Desde ese espacio, el líder comunitario Arnold Ciego, migrante guatemalteco garífuna, emprendedor en Nueva York y presidente de la asociación Hijos de Livingston, participó en representación de organizaciones que trabajan con la diáspora garífuna y centroamericana, entre ellas Casa Yurumein, Hondureños Contra el SIDA en Nueva York y Alianza Américas.
Arnold Ciego subrayó que la actual forma en que el Censo clasifica a las poblaciones continúa invisibilizando a los garinagu y a las comunidades afrolatinas, lo que tiene consecuencias directas en el acceso a fondos federales, representación política y programas de vivienda, salud y educación. “No es solo identidad: son recursos, derechos y políticas públicas”, insistieron varios participantes del encuentro.
"Hablamos por nuestros ancestros"
En su intervención, el líder migrante Arnold Ciego, quien ha impulsado el reconocimiento de su cultura originaria en muchas formas, afirmó que participar en este diálogo “representa la continuidad de una lucha histórica por el reconocimiento, la dignidad y la visibilización del pueblo garífuna dentro de los espacios donde se toman decisiones que impactan a nuestras comunidades”.
Añadió que elevar la voz garífuna ante el Congreso es una forma de integrar “la realidad, la historia y las aspiraciones del pueblo garífuna como un pueblo afroindígena y afrolatino dentro de la agenda política de Estados Unidos”.
El líder comunitario destacó además el carácter simbólico del evento, realizado en instalaciones vinculadas a la memoria histórica del país. “Cada vez que la voz garífuna entra en estos espacios, no solo hablamos por nuestra generación, sino por nuestros ancestros que resistieron el destierro y por las futuras generaciones que merecen un camino con mayor reconocimiento y respeto por nuestra identidad”, expresó.
La mesa redonda contó también con la participación de organizaciones haitianas y afrolatinas de varios países, así como académicos y defensores de derechos civiles, quienes coincidieron en que sin datos claros no es posible diseñar políticas públicas justas ni combatir las desigualdades estructurales que afectan a las comunidades afrodescendientes migrantes.
El mensaje colectivo fue directo: El pueblo Garífuna (los Garínagu) existen, contribuyen a la sociedad estadounidense y deben ser reconocidos plenamente en el Censo 2030, no como una nota al margen, sino como un pueblo con historia, derechos y presencia real en Estados Unidos.
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