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“Así la recuerdo”: Migrante guatemalteco evoca la memoria de su mamá, fallecida un 1 de enero

Con amor profundo, el migrante guatemalteco Wilmar Mejía evoca la memoria, ternura y recuerdo de su mamá, Maritza Dávila, a quien agradece haberle enseñado con su ejemplo, el don del servicio.

¿Cómo recordamos a nuestros muertos? 

Con la ayuda de Facebook y sus memories es imposible olvidar infinidad de detalles de la vida y viajes de mi madre, Maritza, siempre pendiente de visitar a sus nietos.  Tan presente que la han llorado tanto como yo, aunque la veían apenas unas semanas cada año.

A mi me basta con que se acerque el “Año Nuevo” para empezar a naufragar en los recuerdos de lo que vivimos, que lo que pudimos, y sobre todo de lo que nunca hicimos. 

Nunca fuimos juntos a Disney por ejemplo, ni a España… ambos sueños de su vida.  Tampoco nos abrazamos fuertemente cada año entregados al sollozo del reencuentro, sino que lo más usual era un tibio “hola” a veces de sorpresa, y a veces con el cálculo que apenas habían pasado semanas, y apenas pasarían meses para volvernos a ver.

"Le escribí una carta a mi madre. Porque se me olvidó que está ya en su tumba Pensé en llamarle por teléfono Porque no pensaba que yace en su tumba Imaginé en pedirle al cielo por ella Pero recordé que ya está en su tumba" – SoyMigrante.com REVISTA
"Le escribí una carta a mi madre. Porque se me olvidó que está ya en su tumba. Pensé en llamarle por teléfono porque no pensaba que yace en su tumba": poema de Wilmar Mejía

Mi madre murió un 1 de enero, a las 4.30 de la tarde según registros médicos.  

Pero más que eso, mi madre vivió.  Vivió siempre pendiente de mis huesos, y atenta a mis duelos.  

Me inspiró más de lo que yo mismo sabía, hasta que me sorprendía en público hablando de ella ante cientos de personas cuando se suponía que contaba mi historia de pasión por servir, y empezaba contando que empezó con ella, quién servía con pasión.

Podría recordar a mi madre, y escribirle palabras floreadas para adornar su tumba.  Podría recordar con fotos y videos para adornar mi muro público.  Pero para mi, lo importante es llevar como marca en mi frente, esa nube oscura de un duelo que nunca termina, porque el amor verdadero tampoco termina.  Y que la vea el mundo: porque verme a mi, significa saber que vivo en duelo.

Wilmar Mejía atribuye al ejemplo de su mamá el espíritu de servicio que alimenta sus días. Fotograma de un momento en que Wilmar bailó con ella. – SoyMigrante.com REVISTA
"Amor Eterno, Como Han Pasado Los Años, La Guirnalda. Tres canciones que recuerdo desde niño, escuchándolas en casa de mis tías, cuando habían reuniones familiares, o en casa de mi abuela. Y un par de veces mientras mi madre nos visitaba en Dallas puse a sonar canciones de Rocío Dúrcal… y en el último viaje que ella hizo, en Noviembre 2020, mi hija de entonces 9 años agarró mi teléfono y empezó a grabar… ": Wilmar Mejía

Y por eso, cuando recuerdo, no es una imagen, ni un nombre, Maritza, ni un título, MADRE, ni un momento particular.  

Hubo demasiadas discusiones, peleas, argumentos, pero gracias a las fuerzas conspiradoras de un universo ateo, hubo muchas palabras de reconciliación y apego, clausura y sosiego. Y por eso, lo más fácil no es decir “la extraño”, sino decir, con una sonrisa inmensa, LA RECUERDO.

Porque la mejor manera de recordar a mis muertos, mi madre, mi padre, mis sueños, y mis miedos, es recordar que un día vivieron, y por haber habitado en mi corazón, han dejado ahí un lugar desocupado y eterno.

Y al contar tus años supe que no llegaste a serlo Imaginé que algún día te volvería a ver Pero recordé que al despedirnos imaginaba que sería el último abrazo – SoyMigrante.com REVISTA
"Y al contar tus años supe que no llegaste a serlo Imaginé que algún día te volvería a ver Pero recordé que al despedirnos imaginaba que sería el último abrazo": Wilmar Mejía, palabras dedicadas a su mamá, Maritza, a quien lleva en el alma.

¿Cómo recordamos a nuestros muertos?  En mi casa, una palabra basta. Porque cada muerto lleva su propio nombre.  Y cuando decimos de cada quién su nombre, esa palabra basta.  Y sanamos.

¿Cómo recordamos a nuestros muertos? Vivos… Vivos ellos, vivos nosotros, vivos juntos, y ahora, separados para siempre. Pero vivos: los recordamos VIVOS.
Adiós mamá…. hasta siempre.

Nota final: Al compartir esta expresión tan personal, Wilmar Mejía busca crear conciencia y sensibilidad acerca del duelo migrante ante el deceso y la ausencia de un ser querido a la distancia

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SoyMigrante.com REVISTA Editorial
Somos una plataforma que busca reconocer y dignificar a los migrantes guatemaltecos en los Estados Unidos. Producimos contenidos con el fin de contribuir a su desarrollo personal, familiar y comunitario.
Somos una plataforma que busca reconocer y dignificar a los migrantes guatemaltecos en los Estados Unidos. Producimos contenidos con el fin de contribuir a su desarrollo personal, familiar y comunitario.

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