Como un gesto de plegaria por la paz en Guatemala y el Mundo, visualizamos a 7 de los Nazarenos guatemaltecos más antiguos y venerados en fotografías de la ciudad antigua de Jerusalén captadas en 2018.
En 2018 tuve la oportunidad de estar en Jerusalén y de visitar el Santo Sepulcro, entre otros lugares de devoción. Fue irresistible la idea de recorrer toda la muralla alrededor del casco antiguo de la Ciudad Santa. Las fotografías parecían repetitivas, de muro y camino. Se pudo recorrer todo, excepto el lado Oriente, pues allí hay un cementerio, está la puerta Hermosa -por donde entró Jesús el Domingo de Ramos-, que está cerrada desde el siglo VI y no hay paso.
En fin, esas fotos quedaron en la memoria, SD, literalmente. Y fue al saber que este año, por primera vez en muchos siglos no se permitió a los cristianos acceder al Santo Sepulcro para celebrar el Domingo de Ramos, que surgió la idea. ¿Por qué no visualizar a los Nazarenos guatemaltecos en la ciudad donde se cumplieron las profecías, en donde Cristo dio su vida por la salvación de todos, en cuyas calles (sepultadas por siglos de escombros, pero siempre ligadas a su sacrificio pascual que dio origen a nuestra fe) se puede percibir su presencia, la historia y la esperanza de paz.
Estos son algunos Nazarenos guatemaltecos, de los más antiguos, situados en algunos puntos Jerusalén, en donde la perspectiva permitió la combinación con fotografía de las consagradas imágenes. En estos días de recuerdo de la Pasión y Muerte de Jesús, es tiempo propicio para orar por la paz en el mundo, el cese de las guerra y el auxilio material o espiritual a quien lo necesite.

Jesús Nazareno de Candelaria
Jesús Nazareno de Candelaria, conocido como “Cristo Rey”, es una de las imágenes más antiguas y veneradas de Guatemala, datada entre los siglos XVI y XVII. Atribuida a Juan de Aguirre —aunque también vinculada a Mateo de Zúñiga—, destaca por su mirada baja, símbolo de humildad, y por su profunda conexión con la identidad kaqchikel. Venerado desde la época colonial, fue protegido por comunidades indígenas y rodeado de leyendas como “las lágrimas del Nazareno”. Siempre ha permanecido en la Parroquia de Candelaria y fue consagrado en 1917, consolidándose como importante símbolo de fe en el Valle de la Ermita.
Jesús Nazareno de la Merced
Jesús Nazareno de la Merced fue tallado probablemente en 1655 por Mateo de Zúñiga, dentro del barroco guatemalteco. Su cofradía, fundada en 1582 en Santiago de Guatemala, promovió la creación de una imagen propia tras conflictos con los mercedarios. El 18 de febrero de 1721 fue proclamado Patrón contra calamidades como terremotos e incendios, título confirmado por el Ayuntamiento. Su profunda devoción lo convirtió en uno de los principales símbolos espirituales de la ciudad.

Jesús Nazareno de las Tres Potencias
Jesús Nazareno de las Tres Potencias fue tallado en 1697 por Alonso de la Paz y Toledo para la Orden de los Padres Filipenses. La imagen, de 1.62 m, destaca por su postura en movimiento, expresión de dolor con lágrimas —poco común en la época— y encarnado realizado por Joseph Evaristo Mazariegos. Tras el traslado de la ciudad fue llevado al Valle de la Virgen y en 1882 rescatado por devotos tras la expulsión de los filipenses. Desde 1952 se le conoce como “Tres Potencias”, en alusión a la Santísima Trinidad, manteniendo viva su tradición procesional desde la época colonial.
Jesús Nazareno de la Merced de Antigua Guatemala (o Nazareno de San Jerónimo)
Jesús Nazareno de la Merced, también conocido como de San Jerónimo, fue tallado probablemente entre finales del siglo XVII e inicios del XVIII y se atribuye a Alonso de la Paz. Surgió de una cofradía colonial vinculada a comunidades de mulatos y mestizos del barrio de San Jerónimo. En 1804 fue trasladado a San Sebastián por orden del arzobispo Luis Peñalver y Cárdenas y, tras daños en 1874, pasó al templo de La Merced. Destaca por su expresividad barroca y fue consagrado en 1971, procesionando Domingo de Ramos y Viernes Santo.
Jesús Nazareno de la Caída
Jesús Nazareno de la Caída, del templo de San Bartolomé Becerra, fue tallado hacia 1640 por Pedro de Mendoza, siendo la única representación documentada de Cristo con la cruz atribuida a este maestro. Originalmente venerado como el Divino Nazareno del Colegio de San Jerónimo en Santiago de los Caballeros, sobrevivió a los terremotos de 1773 y fue trasladado a San Sebastián y luego a San Bartolomé Becerra. Su composición dinámica representa el momento en que Cristo cae camino al Calvario, generando profunda empatía espiritual. Fue consagrado en 1987.
Jesús Nazareno de los Milagros, Rey del Universo del Santuario del Señor San José
Jesús Nazareno de los Milagros es una escultura barroca de la primera mitad del siglo XVIII, originaria del barrio de Chipilapa en Santiago de Guatemala. Atribuida a Alonso de la Paz y Toledo y donada en 1736 por Lorenzo de Paz, su culto se consolidó alrededor de la Cruz del Milagro. Tras los terremotos de 1773 fue trasladado a la Nueva Guatemala, pasando por diversos templos hasta establecerse en la iglesia de San José en 1859. Su tradicional Procesión del Silencio y su consagración en 1993 consolidan más de tres siglos de profunda devoción popular.
Jesús Nazareno del Rescate
Jesús Nazareno del Rescate, venerado en la Iglesia de Santa Teresa, es una destacada escultura barroca del siglo XVII atribuida a Mateo de Zúñiga. La imagen muestra a Cristo inclinado en actitud de esfuerzo al cargar la cruz, con gran realismo anatómico en manos, pies y expresión facial. Su advocación surge de la tradición según la cual la imagen fue empeñada por dificultades económicas del convento y posteriormente recuperada gracias a benefactores anónimos, interpretándose como signo providencial. Su procesión es una de las más representativas de la Semana Santa guatemalteca.













