Tomás de Merlo (1694-1739) fue un pintor guatemalteco que marcó la historia del arte colonial y que a la fecha es uno de los grandes referentes.
El nombre de Tomás de Merlo ocupa un lugar especial en la historia del arte guatemalteco. Considerado uno de los grandes exponentes de la pintura colonial, sus obras han trascendido el tiempo y hoy forman parte del legado cultural de Guatemala.
Nacido en la ciudad de Santiago de los Caballeros (actual Antigua Guatemala), Merlo desarrolló su talento artístico en el siglo XVIII, en una época donde la pintura religiosa era fundamental para la vida espiritual y social.
Sus lienzos se distinguen por la intensidad de los colores, la delicadeza en los trazos y la manera en que lograba transmitir devoción y solemnidad a través de las expresiones de los personajes “buenos”. Los personajes “malos” solían tener los ojos desorbitados.
Aportes más reconocidos de Tomás de Merlo
Entre sus aportes más reconocidos se encuentran las series pictóricas de la Pasión de Cristo, que reflejan tanto la influencia de la tradición europea como la identidad local. Su obra se caracterizó por un profundo sentido de espiritualidad y se convirtió en un medio para acercar a los fieles a las enseñanzas de la Iglesia.
Algunas de esas pinturas estaban en la ermita de El Calvario de Antigua Guatemala, de donde fueron robadas en febrero de 2014. Solo una apareció durante un allanamiento en 2023 y en muy mal estado.
Tomás de Merlo falleció en 1739, dejando inconclusa una carrera que, pese a su brevedad, se consolidó como un referente para generaciones posteriores de artistas guatemaltecos. Su muerte representó una gran pérdida para la pintura colonial, pero también marcó el inicio de su reconocimiento como figura esencial en la historia del arte del país.
El legado actual de Tomás de Merlo
Hoy, su legado vive en los lienzos que aún se conservan en en Museo de Arte Colonial de la antigua Universidad de San Carlos. Merlo murió en 1739, muy joven.
Existen dos versiones: una, que un carruaje lo atropelló y lo dejó malherido. Otra, que se cayó de un andamio mientras estaba pintando y falleció, pero su huella nunca morirá.
Aunque en aquel momento no existía la fotografía, Tomás de Merlo se autorretrató en una de sus pinturas, como uno más de los personajes. Es así como más de tres siglos después, podemos tener idea de como lucía físicamente.
Conoce más de otros artistas guatemaltecos, acá...














