Justo el día del aniversario de la República de Guatemala pelea el boxeador guatemalteco Lester Martínez por el campeonato interino supermediano. Entrenó con el experto compatriota Esaú Diéguez, quien cuenta cómo cierra su preparación.
“Lester está listo y preparado para 12 rounds. No vamos necesariamente buscando que la pelea llegue a la distancia, pero si se alarga, Lester está listo física, mentalmente y en estrategia”, afirma el entrenador guatemalteco Esaú Diéguez , responsable de la exigente preparación física del boxeador Lester Martínez, quien este 21 de marzo disputará en California el título mundial interino supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
La pelea representa uno de los momentos más importantes en la carrera del invicto guatemalteco, que actualmente está en el número 2 del ránking mundial del CMB. “Cuando gane la pelea estará un paso de disputar el campeonato absoluto de la categoría”, dice Diéguez.
La fecha de la pelea es emblemática pues el 21 de marzo se conmemora la Fundación de la República de Guatemala (1847), por lo que tendrá un aliciente más para la victoria que llenará de orgullo y alegría a todos los compatriotas, dentro y fuera del país.

El campamento se realizó en las montañas cercanas a Mount Charleston, a unos 50 minutos de Las Vegas. Según explica Esaú Diéguez, el objetivo fue aprovechar el entrenamiento en altura.
“En estas montañas el oxígeno es más escaso, entonces el cuerpo trabaja el doble. Cuando bajemos al nivel del mar, la mejora en la condición se siente”, explica el guatemalteco, quien radica en Omaha, Nebraska, donde tiene su gimnasio.
El entrenador —quien también ha trabajado con figuras del boxeo mundial como el campeón estadounidense Terrence Crawford, recordado por su victoria ante el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez— explica que el plan de preparación fue diseñado para una pelea explosiva, de alto desgaste.
“Entrenamos fuerte pensando en los 12 rounds. Si llega el momento del Knock Out, Lester tiene la condición para aprovecharlo”, señala el entrenador.

“La preparación incluyó carreras de larga distancia tres o cuatro veces por semana, sesiones de velocidad con intervalos de 50, 100, 200 y hasta 400 pies, además de ejercicios fuerza y de natación en los que el boxeador trabaja el control de la respiración”, detalló.
El objetivo, explica Esaú, es entrenar al cuerpo y la mente para responder incluso cuando aparece el agotamiento. “Hay momentos en que el cuerpo ya no quiere dar más, pero ahí es donde más preparamos la mentalidad. El cansancio es normal, pero se supera con mente sólida”, afirma.
Por supuesto también hay fuertes sesiones de sparring. “Hemos analizado al oponente. El análisis del rival es fundamental. El equipo estudia los golpes más efectivos del oponente y recrea situaciones similares durante las sesiones de sparring con boxeadores que imitan su estilo, aunque sin descartar sorpresas o estrategias alternas” añade Diéguez.
El campamento completo se extendió entre seis y ocho semanas, con control constante del peso y el acompañamiento de nutricionistas. En los últimos días antes de la pelea, la intensidad del entrenamiento disminuye para permitir que el cuerpo llegue fresco al combate.

El momento del pesaje sigue siendo una de las pruebas más exigentes. “Llegar con el peso perfecto siempre es una batalla. Si lo logras bien, es como tener la mitad de la pelea ganada”, dice Esaú.
El cinturón en disputa es el título interino supermediano del
Consejo Mundial de Boxeo. Si Lester Martínez logra la victoria, quedaría en la antesala de disputar el campeonato absoluto de la categoría, actualmente en manos del francés Christian Mbilli, dependiendo de los planes del organismo para unificar el título.
Para Esaú Diéguez , el reto no solo es deportivo, sino también histórico para Guatemala: “Esta pelea en sí ya es un triunfo y ojalá que pronto podamos ver a otro chapín campeón del mundo”. En las peleas del 21 de marzo también habrá otros peleadores, en los encuentros preliminares, preparados por Esaú Diéguez.
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