Reserva de bosque tropical creada en 1996, Cerro San Gil es un tesoro natural de Guatemala. Más de la mitad de especies de aves del país habitan aquí. Puede ser visitado y es una joya de uno de los países más megadiversos del mundo.
En el departamento de Izabal se encuentra uno de los destinos ecoturísticos más impresionantes del país: la Reserva Protectora de Bosque y Manantiales Cerro San Gil. Con senderos interpretativos, torres de observación de 18 metros, estación biológica y acceso por cuatro rutas principales, el área combina investigación científica, turismo de naturaleza y protección hídrica en un mismo territorio.
En 2026 cumple 30 años de su declaratoria oficial, consolidada mediante el Decreto 129-96 del Congreso de la República. La reserva abarca los municipios de Livingston, Puerto Barrios y Morales, en el departamento de Izabal y tiene 47 mil hectáreas.
Protege uno de los remanentes contiguos más grandes de bosque tropical muy húmedo del país, con cerca de 25 mil hectáreas de cobertura forestal: es un recorrido impresionante.
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Cómo llegar
El ingreso principal se localiza en la colonia Las Flores, camino hacia Las Escobas, en Santo Tomás de Castilla. Desde Ciudad de Guatemala se accede por la carretera CA-9 al Atlántico. Existen cuatro puntos de entrada: la ruta hacia Santo Tomás de Castilla–Las Escobas; el cruce por El Cimarrón; la comunidad Guaytán; y la carretera hacia Río Dulce.
Dentro del área funciona la Estación Biológica Chandler Robbins, equipada con módulos administrativos, dormitorios comunales con capacidad para unas 20 personas, baños, cocina, área de campamento y una red de senderos interpretativos de aproximadamente 1,800 metros. Dos torres de observación permiten el monitoreo de aves y actividades de educación ambiental.
El Sendero de Bosques Tropicales del Río Las Escobas se ha convertido en el principal destino para el turismo nacional e internacional.

Biodiversidad en cifras
Los inventarios biológicos registran 510 especies de flora en las Montañas del Mico y Cerro San Gil; el 27% ha sido reportado para Izabal y el 68% corresponde al bosque húmedo tropical. Las copas de los árboles alcanzan 50 y 60 metros de altura.
En fauna, la reserva alberga el 54% de las especies de vertebrados reportadas para Guatemala: 56% de los anfibios, 48% de los reptiles, 67% de las aves y más del 70% de los mamíferos del país. Con más de 423 especies de aves, ha sido reconocida como Área Importante para la Conservación de las Aves (IBA). Más de 100 especies migratorias la utilizan como sitio de paso o hibernación.
Entre los mamíferos habitan tepezcuintle, venado cola blanca, armadillo y coche de monte. También especies de alto valor de conservación como el jaguar, el tigrillo y el tapir, amenazados por la cacería ilegal. En anfibios, hay muchos que son endémicos, es decir únicos en el mundo.
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Amenazas persistentes
El avance de la frontera agrícola y ganadera, la extracción ilegal de madera y fauna, la ocupación de tierras y la cacería del jaguar —especie en peligro de extinción— figuran entre las principales amenazas. A ello se suman factores sociales como migración, pérdida de conocimiento tradicional y tensiones organizativas comunitarias.
A tres décadas de su declaratoria, Cerro San Gil no solo representa un destino natural de alto valor escénico. Es la fuente de agua de una ciudad, la barrera natural que protege un sistema portuario estratégico y un reservorio que concentra más de la mitad de la diversidad de vertebrados del país.
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